Cumbre Internacional de expertos promovió el entendimiento científico de los terremotos gigantes y de sus catastróficos tsunamis asociados
Valparaíso-Viña del Mar, 16 al 24 de Mayo 2010.
La AGU-Chapman Conference on Giant Earthquakes and Their Tsunamis, fue inspirada en el 50 aniversario del terremoto más grande registrado en la historia de la humanidad: el terremoto y tsunami de Valdivia del 22 de Mayo de 1960, M 9.5. Las discusiones también incluyeron el reciente terremoto del 27 de Febrero, M 8.8, el potencial de las zonas de subducción del mundo para generar a estos gigantes y las estrategias para disminuir las perdidas de vidas provocadas por sus tsunamis. La conferencia congregó a más de 100 científicos provenientes de 18 países. Paralelamente, la conferencia promovió la participación del público en general.
La mayor parte de las actividades se realizaron en Viña del Mar y Valparaíso, ciudades que aun se reponían del último gran terremoto que las afectó. Tanto la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), como las municipalidades de estas dos ciudades patrocinaron la conferencia, como también la Universidad de Chile, la International Oceanographic Comission de la UNESCO y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El connotado geólogo George Plafker (USGS) lideró una serie presentaciones en la mañana del 16 de Mayo. Los temas incluyeron las “splay faults” durante los grandes terremotos, los controles del acoplamiento de las placas, fallamientos andinos alrededor de Santiago y la preparación ante terremotos y tsunamis. La sesión de la tarde se orientó a la tectónica del terremoto gigante de 1960 y a los largos intervalos de recurrencia de sus antecesores.
Una sesión pública de inauguración en la mañana del 17 de Mayo congregó a más de 300 personas en el Salón de Honor de la Casa Central de la PUCV, incluyendo a estudiantes, profesores, funcionarios públicos y representantes de las fuerzas armadas. La bienvenida fue dada por el Rector de la PUCV, el director de UNESCO-Chile, y el Director de la ONEMI. Las presentaciones científicas fueron iniciadas con la clase magistral del icono de la sismología moderna, Hiroo Kanamori (CALTECH). Durante toda la jornada se contó con traducción simultánea. Durante la tarde los científicos se unieron a grupos de estudiantes secundarios de la Región de Valparaiso. En una actividad coordinada con la Municipalidad de Valparaíso, y con la presencia del Sr. Alcalde, los grupos se distribuyeron en la ciudad y pintaron en las calles los límites aproximados del tsunami de Valparaiso de 1730.
El día 18 de Mayo se retomaron las actividades de la conferencia, dedicándola al terremoto y tsunami del 27 de Febrero del 2010. La enorme cantidad de observaciones geofísicas y geológicas promovieron la discusión respecto a los desplazamientos sísmicos y co-sísmicos, y al comportamiento del tsunami.
Los días 19 y 20 de Mayo se debatió en torno a las condiciones que facilitan o restringen a los terremotos de subducción. Del mismo modo, se analizaron los casos de zonas de subducción de América, del Océano Indico, del Pacifico occidental y de Europa. La conferencia concluyó el 20 de Mayo con sesiones acerca de tsunamis en general.
Considerando la ocurrencia del terremoto y tsunami del 27 de Febrero el 2010, la conferencia atrajo vivamente a los medios de comunicación y permitió responder un gran número de interrogantes la sociedad en general. Esto último a través de dos sesiones vespertinas el 18 y 19 de Mayo, en que se invitó a funcionarios y público en general para que realizaran sus consultas a paneles de expertos.
Después del 20 de Mayo, algunos iconos del tema se dirigieron a Valdivia, donde se realizó una ceremonia conmemorativa del terremoto y tsunami de 1960. La ceremonia incluyó un minuto de silencio, sirenas y la visita vía fluvial a Corral. Otro grupo, de 28 científicos, se dirigió a Maullín y Chiloé, en una excursión geológica que permitió el encuentro con los predecesores, históricos y prehistóricos, del terremoto de 1960. En ambas actividades los científicos participaron activamente en charlas públicas dadas en Maullín y en Ancud.
Una de las principales conclusiones de la conferencia fue la necesidad de difundir el conocimiento científico a la sociedad en general, esto muy de la mano con la educación. Otras conclusiones dicen relación a la formación de grupos interdisciplinarios con cientistas sociales e ingenieros estructurales; determinar las condiciones estructurales, petrológicas y reológicas que determinan el nivel de daño durante los grandes terremotos; aumentar y compartir la data de GPS, tanto para el monitoreo de las deformaciones como para las alertas de tsunami; extender las historias paleo-sismológicas de las diferentes zonas de subducción; identificar los mecanismos y estructuras que ayudan a excitar tsunamis; y seguir explorando las variables que permitieron la ocurrencia del terremoto de 1960 y de sus precursores.